La localidad de Riachuelo fue escenario de un nuevo impulso para la ganadería regional con la realización del quinto remate de pequeños productores, que superó ampliamente las expectativas al reunir más de 1.700 cabezas de ganado.
El evento, llevado a cabo en la Sociedad Rural de Corrientes, convocó a más de 70 productores de la región y combinó ventas presenciales con transmisión por streaming, consolidando una modalidad que amplía el alcance comercial y garantiza mayor competitividad.
Inicialmente se preveía un encierre de 1.500 animales, pero la cifra final rozó las 1.700 cabezas, en una jornada marcada por la alta expectativa de ventas y el buen nivel de precios. La iniciativa forma parte de una política impulsada por el Gobierno de Corrientes que busca fortalecer la economía rural mediante herramientas como el flete subsidiado y la transparencia en la formación de precios.
En lo que va del año, este sistema ya permitió comercializar cerca de 7.000 cabezas y generar un movimiento económico estimado en más de 6.000 millones de pesos. Además, están previstos otros seis remates, con próximas fechas el 23 y 24 de abril en La Cruz y Esquina.
Para los productores, el impacto es directo. Ernesto Báez, del paraje Garabatá, describió la experiencia como una “fiesta del encuentro” y destacó que el subsidio al transporte resulta clave: “Hoy el traslado encarece todo y para el pequeño productor sería imposible continuar sin este apoyo”, explicó.
En la misma línea, Eduardo Espíndola valoró la transparencia del sistema: “Antes los acopiadores te pagaban la mitad; acá vendemos al valor de un productor grande porque la hacienda se agrupa por categorías”, señaló. Además, remarcó que el esquema permite reinvertir en genética y mejorar la producción.
Desde el gobierno provincial, el responsable de Idercor, Juan Manuel Pomar, subrayó que esta herramienta ya se consolidó como política de Estado, con el objetivo de acortar la cadena comercial y mejorar la rentabilidad de los pequeños productores. “Buscamos que quienes tienen pocas cabezas puedan operar con la fuerza de los grandes”, afirmó.
En un contexto favorable para la actividad, el remate en Riachuelo volvió a mostrar que la articulación entre el Estado y el sector productivo puede generar mayor formalización, mejores precios y un fuerte dinamismo económico en el interior correntino.