La firma del acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, concretada este sábado en Asunción tras más de dos décadas de negociaciones, volvió a colocar al comercio exterior en el centro de la agenda política y económica.
Para Corrientes, lejos de una promesa abstracta, el entendimiento abre una oportunidad concreta, aunque exigente, que obliga a mirar la estructura productiva provincial con lupa y a asumir que el acceso al mercado europeo no se define solo por aranceles, sino por capacidad de cumplimiento.
Respecto a la provincia "el acuerdo es relevante no por lo que dice el texto, sino por la agenda que se abre si se quiere vender más y mejor en un mercado grande, exigente y cada vez más regulado como el europeo".
Por lo que al discutir el tratado en términos generales de "apertura versus proteccionismo" resulta estéril si no se baja el análisis "cadena por cadena" y se identifican tanto los mercados ya explorados como las exigencias concretas que impone la Unión Europea.