Uno de los animales que estaba en peligro de extinción en todo el territorio provincial era el ocelote, un felino moteado de tamaño mediano, similar a un gato doméstico grande que habita el hemisferio occidental, desde el sur de Estados Unidos hasta el norte de Argentina.
El ocelote desapareció, específicamente, en gran parte de Corrientes, incluyendo los Esteros del Iberá, por la pérdida de su hábitat y la caza indiscriminada dejando así un gran vacío en el ecosistema de la provincia.
Los ocelotes dependen de la densa vegetación para refugiarse, protegerse de los depredadores, construir sus madrigueras, criar a sus crías y cazar los alimentos.