Pasaron casi cuarenta años desde el último registro de nutrias gigantes en Argentina. Hace ocho años comenzó la planificación del proyecto, seis años atrás llegaron ejemplares de Europa y hace cuatro nacieron las primeras crías en los corrales de presuelta del Iberá.
El 30 de junio, un grupo familiar quedó en libertad en la Laguna Paraná. Este el primer intento de reintroducir esta especie extinta en el país. Ese día, Coco, Nima y sus crías Pirú y Kyra abandonaron los recintos de presuelta y comenzaron a moverse en su nuevo ambiente.