Este miércoles, el Papa León XIV llamó a “que callen las armas” y convocó “a los poderosos” a negociar la paz”.
Una vez que recibió en audiencia a los participantes en el Jubileo de las Iglesias Orientales, León XIV sostuvo: “Que callen las armas. A los poderosos les digo: negociemos. Para que esta paz se difunda, emplearé todos mis esfuerzos. La Santa Sede está disponible para que los enemigos se encuentren y se miren a los ojos. Con el corazón en la mano, digo a los responsables de los pueblos: ¡encontrémonos, dialoguemos, negociemos!”.
Luego, el Sumo Pontífice aseguró que la Santa Sede está “a disposición” para que los “enemigos se encuentren y se miren a los ojos”, con fines de que les “devuelva la esperanza” a los pueblos, y que se les dé la “dignidad que merecen, la dignidad de la paz”.