Las agencias de remises en la ciudad de Corrientes confirmaron que no aplicarán incrementos en sus tarifas mínimas durante la temporada de verano.
Así lo aseguró el presidente de la Asociación de Remiseros de Corrientes, Juan Castillo, quien explicó que esta decisión responde a la necesidad de mantener la demanda activa, especialmente con el inicio del ciclo escolar en marzo. "Marzo es una época en la que repunta la demanda por las clases, y no queremos retraerla con cambios en las tarifas", señaló.
Actualmente, la baja de bandera en la capital correntina ronda entre $1.700 y $1.800. Sin embargo, muchos conductores están abandonando la actividad, particularmente aquellos que no poseen vehículos propios. Según Castillo, los costos de adquirir un auto nuevo, que rondan los 25 millones de pesos, sumados a la falta de créditos accesibles, hacen prácticamente inviable recuperar la inversión en un plazo razonable.
Mientras tanto, Miguel De Paoli, referente del mercado de combustibles, anticipó un aumento del 2% mensual en los precios del combustible, con una proyección anual de hasta el 25%. Sin embargo, desde el sector de remises aseguran que, aunque esta situación incrementa los costos operativos, cualquier ajuste en las tarifas recién podría evaluarse para finales de marzo o principios de abril.
La baja rentabilidad y la retracción de la oferta, que comenzó con la pandemia en 2020, continúan afectando al rubro, dejando a los remiseros en una posición compleja para equilibrar costos y mantener el servicio accesible para los usuarios.