Después de tres días de búsqueda, hallaron el cuerpo del menor de 7 años identificado como Mateo Agustín Fernández, quien había desaparecido el jueves al caer al agua y ser arrastrado por la corriente en el Río Paraná en la provincia de Corrientes. Los restos fueron identificados por pescadores a cinco kilómetros de donde fue visto por última vez.
El niño había ido a pescar con su familia durante sus vacaciones, ya que ellos eran oriundos de Posadas, Misiones, y como la caña se cayó al agua, el niño intentó recuperarla. Pero la fuerza del agua fue mayor y se lo llevó.
Un grupo de pescadores descubrió el cadáver en la zona del Sauzal de Echeverría a cinco kilómetros del lugar donde estuvo por primera vez, según indican medios locales. Luego fue trasladado a la morgue del Hospital Regional de Goya.