En junio, la demanda de energía eléctrica en Argentina descendió un 7% interanual, alcanzando su nivel más bajo desde 2020. Esta caída se debe principalmente a la recesión económica y al incremento de tarifas, que en algunos casos superó el 350% en apenas tres meses. En la provincia de Corrientes, el consumo energético disminuyó un 4,3%.
Las distribuidoras en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires (GBA) enfrentaron una reducción del 10,7% en el consumo. A nivel nacional, todos los sectores, tanto residenciales como industriales y comerciales, mostraron descensos importantes. En el primer semestre del año, la caída acumulada en el consumo eléctrico es del 1,5% en comparación con el mismo período del año anterior.
En cuanto a las tarifas, se registraron incrementos significativos en junio: un 18% para altos ingresos, un 94% para bajos ingresos y un 73% para ingresos medios en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Comparado con junio de 2023, estos aumentos fueron del 228%, 465% y 378%, respectivamente.
Las variaciones regionales en la demanda eléctrica fueron amplias, con caídas que oscilaron entre el 10,7% en el área metropolitana y el 1,8% en la región Comahue, mientras que la Patagonia experimentó un aumento del 4,4%.