Este jueves, Gendarmería Nacional secuestró un cargam ento de estupefacientes que fueron enviados por encomiendas desde Puerto Iguazú hasta la ciudad de Monte Grande de Buenos Aires, incluyendo marihuana, éxtasis y cocaína rosa, con un valor estimado de $150 millones de pesos.
Fue mientras los efectivos realizaban el control físico y documental de un transporte de cargas federales y paquetería que la perra detectora de narcóticos, Laurita, olfateó las sustancias en cuestión.
A posteriori, descubrieron 30 paquetes con casi 10 kilos de cogollos de marihuana, 24 bolsas herméticamente selladas con 24.582 pastillas de éxtasis y otro paquete con 956 gramos de cocaína rosa.
A través de un comunicado, la fuerza explicó que el último estupefaciente genera “efectos alucinógenos y sensación de euforia”, al provocar un estado de “nerviosismo y excitación muy elevado”.
A su vez, advirtieron que es una droga de “alta peligrosidad”, debido al “alto nivel de adicción” que genera, y puede desembocar en suceso de “pánico, ataques de ansiedad, depresión, alteraciones emocionales y despersonalización”.
Por ello, el magistrado interviniente ordenó el accionar de las actuaciones de rigor y el secuestro de las sustancias, mientras que comenzó una pesquisa basada en los datos figurados en los registros de envío de las encomiendas.