El argentino Rafael Grossi fue reelegido al frente del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU. El diplomático realizó un gran mandato en sus primeros cuatro años de gestión, que estuvo marcada por la invasión de Rusia a Ucrania y el conflicto nuclear iraní.
Grossi asumió en 2019 el primer mandato como director general del OIEA -la agencia del organismo de la ONU encargado de velar por el uso pacífico de la tecnología atómica-, convirtiéndose así en el primer latinoamericano que dirige el organismo internacional con sede en Viena.
Su segundo mandato, empezará el 3 de diciembre próximo y terminará el 2 de diciembre de 2027. Hasta ahora, la gestión de Grossi estuvo marcada por las tensiones frente al conflicto sobre el programa nuclear de Irán, en el que el OIEA y sus inspectores tienen la misión de verificar que Teherán no utilice la tecnología atómica con fines militares. A eso se le sumó la invasión rusa de Ucrania, con el ejército ruso ocupando la planta nuclear de Zaporiyia desde marzo de 2022.
Para reducir los riesgos de un accidente nuclear durante los combates, Grossi intenta desde entonces negociar con las partes enfrentadas la creación de una zona de seguridad y protección en torno a la central atómica, que con sus seis reactores es la más grande de Europa.