Luego de durar 5 días, un informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) reveló que el fuego de Estero Santa Lucía de Corrientes arrasó con más del mil hectáreas.
Para contextualizar, inició el 20 de julio y duró por cinco días, en los cuales abarcó decenas de kilómetros de vegetación dentro de un Área declarada Clava para la Biodiversidad, que contiene ambientes naturales, fauna y flora autóctona, y bosques nativos.
A su vez, la zona más perjudicada fue la que rodea a Caá Catí, donde se quemaron 798 ha, con la pérdida de 350 ha en estero más abajo, por el Parque Nacional Mburucuyá.
El Inta lamentó en el comunicado: “Con esta situación, poblaciones de diferentes especies pierden su ecosistema entero o también la vida. En el humedal está nuestra última esperanza de conservar la biodiversidad y por lo tanto nuestra vida. El cambio climático se debería compartir con naturaleza no con fuego”.
Por ello, proponen trabajar en una mesa de gestión que involucre Asociaciones, Fundaciones, municipios, bomberos, la policía, el priar, al gobierno provincial y nacional, el poder judicial, el INTA, los Parques Nacionales, así como otras instituciones y grupos cercanos a la problemática.