Una funcionaria del Servicio Penitenciario Provincial fue detenida en la madrugada de ayer e internada en el Hospital de Salud Mental, tras un ataque de furia a la salida de un boliche de la localidad de San Luis del Palmar y atacar a golpes a tres efectivos policiales que brindaban seguridad fuera del local. La joven guardia cárcel estaría bajo los efectos de narcóticos.
El violento episodio sucedió pasadas las 5 de la madrugada en el local nocturno de nombre "Jarana", que tiene quejas de vecinos por los constantes incidentes que suceden los fines de semana. Al parecer, la oficial del Servicio Penitenciario, de apellido Meza, habría sido retirada y una vez en la vereda arremetió contra tres policías, dos mujeres y un hombre, que habían llegado hasta la zona para vigilar la desconcentración de la gente al retirarse del boliche.
La violenta funcionaria, atacó a golpes al hombre policía, quien solo atinó a esquivar los manotazos descordinados que lanzaba la joven oficial, luego arremetió contra las dos suboficiales femeninas que le bloqueaban el ingreso. Una vez más tiró varios manotazos, hasta que allí encontró resistencia con las uniformadas, que de inmediato la redujeron y la esposaron en el piso.
De allí Meza fue trasladada a la dependencia policial local, donde en otro momento de furia descontrolada, destrozó toda una oficina, escritorio, computadoras y otros elementos. Finalmente y por orden del fiscal en turno, fue trasladada hacia la Comisaría de la Mujer y el Menor en la capital correntina y de allí a la Unidad Penitenciaria N° 10 ubicada en el Hospital de Salud Mental, más precisamente en el área de adictos.
Meza estaba bajo los efectos del consumo de estupefacientes y no sería la primera vez que lleva a cabo este tipo de episodios. Ya habría prestado servicio en Paso de los Libres, de donde fue trasladada por sus reiterados actos de rebeldía y mal comportamiento.
La comisaría de San Luis del Palmar continúa con las diligencias sumariales al respecto. En tanto, desde el Servicio Penitenciario Provincial, se mantienen en silencio sobre el caso y no emitieron ningún comunicado al respecto, aunque fuentes internas no descartan duras sanciones.