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El 16 de marzo comenzara el juicio por el crimen de Lucas González

El joven futbolista fue asesinado por Policías de la Ciudad.
Lunes, 13 de marzo de 2023 a las 12:12

Al menos catorce efectivos de la Policía de la Ciudad serán juzgados el próximo jueves, tres de ellos por el asesinato a balazos del adolescente Lucas González y los restantes 11 por las torturas cometidas contra tres amigos de la víctima además del encubrimiento del crimen, al cual lo hicieron ver como una persecución a delincuentes. El hecho ocurrió el 17 de noviembre de 2021 en el barrio porteño de Barracas. "Lo que hicieron con nuestras vidas estas basuras es imperdonable, nos arruinaron por completo. Vamos a buscar justicia, no venganza", aseguró el papá de Lucas, Héctor "Peca" González, a días del debate oral por el crimen de su hijo, quien era jugador del club Barracas Central y salía de entrenar con sus amigos la mañana del asesinato. El inicio del debate está previsto para el jueves, a partir de las 16, en el salón Auditórium de los tribunales de Comodoro Py en el barrio porteño de Retiro, el mismo se extenderá hasta julio, ya que solo se realizará una audiencia por semana y serán 11 en total. El desarrollo del juicio oral estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 25, integrado por los jueces Ana Dieta de Herrero, Daniel Navarro y Marcelo Bartumeu Romero, el fiscal del debate será Guillermo Pérez de la Fuente. En la primera jornada, está prevista la lectura de requerimiento de elevación a juicio y las indagatorias a los imputados, quienes ya podrán declarar a partir de ese momento.

Luego declararán los tres amigos de Lucas, quienes fueron víctimas de torturas por parte de integrantes de la fuerza, por lo que serán querellantes en la causa y serán representados por el abogado Gregorio Dalbón, quien también defiende a la familia del joven asesinado.

Se trata de Joaquín Zúñiga, Julián Salas y Niven Huanca, quienes se encontraban con Lucas a bordo del Volkswagen Suran que fue atacado a tiros por la policía, quienes los hicieron pasar como delicuentes, lo que hizo que estuvieran una noche detenidos en el Instituto de menores Inchausti. Para la primera audiencia se espera la presencia de amigos y vecinos de Lucas, además de autoridades del distintos clubes del fútbol argentino, ya que el adolescente fue asesinado mientras era jugador de Barracas Central pero también fue parte de los equipos juveniles de Racing Club y Defensa y Justicia, pertenecientes a la AFA. Por el asesinato del joven están imputados el inspector Gabriel Alejandro Issasi (41), el oficial mayor Fabián Andrés López (48) y el oficial Juan José Nieva (37), quienes formaban parte de la División Brigadas y Sumarios de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad y actualmente están detenidos. A los tres se les adjudica ser coautores del delito de "homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía, por placer, por odio racial, por el concurso premeditado de dos o más personas y por cometerse abusando de su función o cargo por un miembro de una fuerza policial". Además, enfrentarán cargos por las "tentativas de homicidio agravado, falsedad ideológica y privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley", con respecto a los amigos de Lucas. Mientras que, otros 11 policías de la Ciudad, también detenidos, serán juzgados por encubrir el crimen de Lucas y la torturas realizadas sobre los amigos del joven. Los involucrados son el comisario inspector del Departamento Comunal Vecinal 4 Daniel Alberto Santana (50); el comisario de la Comuna Vecinal 4A, Rodolfo Alejandro Ozán (54); el comisario de la Comisaría Vecinal 4D, Fabián Alberto Du Santos (51); el comisario de la Comuna 4D, Ramón Jesús Chocobar (48) y el comisario Juan Horacio Romero (51) y el subcomisario Roberto Orlando Inca (47), ambos de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4. También iran a juicio el principal de la Comuna 4D, Héctor Claudio Cuevas (50); y los oficiales de la Comisaría Vecinal 4D Sebastián Jorge Baidón (28), Jonathan Alexis Martínez (34), Ángel Darío Arévalos (34) y Daniel Rubén Espinosa (33). Todos son acusados por "falsedad ideológica, privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley, encubrimiento agravado por la condición de funcionarios públicos y por ser el delito precedente especialmente grave e imposición de torturas" y, en el caso de Cuevas e Inca también por "falso testimonio agravado por haber sido cometido en una causa penal y en perjuicio de los imputados".

En la etapa de instrucción de la causa habían sido imputadas y detenidas las oficiales de la policía porteña Lorena Miño y Micaela Fariña, quienes fueron las primeras en arribar al lugar tras escuchar lo ocurrido a través de los handys, pero finalmente fueron liberadas por falta de mérito.

"Lo que hicieron con nuestras vidas éstas basuras es imperdonable. Nos arruinaron por completo. Espero que esto marque un antes y un después y que no abusen del poder, que no haya un abuso institucional por tener una chapa", aseguró el padre de Lucas durante una entrevista con Télam. Por otro lado, el abogado Dalbón afirmó que el crimen de Lucas fue "uno de los hechos más trascendentes de tortura, encubrimiento y muerte de los últimos años". "Les armaron una causa a los cuatro niños, todos menores de edad, los torturaron, y montaron una escena en 800 metros cuadrados para urdir un plan siniestro, la impunidad de los asesinos y burlar al sistema judicial", afirmó el letrado, quien a su vez dijo que "las condenas no deben ser ejemplares, sino justas" y que para él "será un fallo que recorrerá el mundo".

Crimen de Lucas: El asesinato del joven jugador ocurrió en la mañana del 17 de noviembre de 2021, cuando junto a tres amigos salieron del entrenamiento en el club de fútbol Barracas Central y se subieron al Volkswagen Suran del padre de uno de ellos para volver a sus hogares en Florencio Varela. Al detenerse en un kiosco para comprar algo para tomar, los chicos comenzaron a ser perseguidos por un Nissan Tiida, a bordo del rodado iban tres policías de la Brigada 6 de la Comisaría Vecinal 4D, quienes realizaban tareas de campo en la intersección de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield pero no poseían nada que los hiciera verse como personal policial, solo las armas. Por eso es que los chicos creyeron que eran ladrones e intentaron escapar, momento en que los efectivos policiales comenzaron a disparar y dos de los balazos impactaron en Lucas, uno de ellos en la cabeza, lo que le provocó la muerte al día siguiente en el nosocomio El Cruce de Florencio Varela. Según confirmó la autopsia, Lucas también tenía una quemadura parecida a la de un cigarrillo en la mano derecha, que pudo ser realizada "cerca del deceso", en un horario cercano al crimen, lo que podría ser resultado de tortura policial. A través de la investigación pudo saberse que tras disparar contra los jóvenes, los policías informaron al servicio de comunicaciones policiales que perseguían un automóvil con "cuatro masculinos con apariencia de menores, jóvenes", que según ellos estaban armados por lo que les cruzaron el auto para detenerlos.