Lo último que se supo de Horacio Rodríguez Larreta sobre el armado electoral porteño llegó como un mensaje confuso en la UCR. A pesar de que el referente del PRO se mostró aliado con Gerardo Morales y Martín Lousteau, los correligionarios ven como que no se generó un escenario para que haya una competencia en igualdad de condiciones dentro de Juntos por el Cambio, dentro de lo que corresponde a la pelea por llegar al gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
La principal solución para ambos sería un desdoblamiento de las elecciones locales y las nacionales, como ocurrió en 2015. Por lo mismo, no descartan sumarse a la pelea por el puesto presidencial.
Al respecto, no es la primera vez que el economista Martín Losteau demuestra este tipo de objetivos. A fines del año pasado, cuando Mauricio Macri comenzó a mostrar cercanías a las ideas de Javier Milei, el radicalismo porteño demostró su descontento con la extrema derechización del PRO. En aquel entonces, Lousteau observaba cierta contradicción entre su perfil dialoguista y el endurecimiento del discurso del ex presidente, en lo referido al trabajo que los partidos que integran Juntos por el Cambio planteaban para lograr un gobierno de coalición para este 2023.
Los radicales creen que Rodríguez Larreta aún no termina de independizarse de Macri por lo que como consecuencia, el actual jefe de Gobierno porteño condiciona el armado electoral para su sucesión.
En caso de que logre llegar a un acuerdo con Mauricio Macri, el jefe de Gobierno porteño tendrá como obligación impulsar a Jorge Macri como su sucesor, aunque no se descarta el nombre de María Eugenia Vidal como posible candidata de consenso, a pesar de que la ex gobernadora se haya anotado en la carrera presidencial. “Horacio quiere un candidato del PRO para la Ciudad”, destacan en Parque Patricios.
Tras el escenario planteado, el equipo estratégico de Lousteau ve con buenos ojos el desdoblamiento de los comicios. Lo principal es que con una elección porteña, sin el arrastre de la lista nacional, la PASO de Juntos por el Cambio lograría una competencia con igualdad de condiciones, según informaron. Además de que Rodríguez Larreta no estaría obligado a dar su apoyo a ningún candidato.
Según lo establecido, la ciudad de Buenos Aires tiene un plazo de 120 días antes de la realización de la elección para hacer la convocatoria. Por lo que todavía pueden realizar el desdoblamiento, como sucedió en 2015.